14 septiembre 2017

De la hoguera a las cuevas

Anna Pujol, parte del equipo del proyecto, nos deja la siguiente reflexión sobre una de las lecturas relacionadas con las espacios de aprendizaje:

David Thornburg (2014). From the campfire to the Holodeck. Jossey-Bass. USA


Desde 1980, David Thornburg, PhD, ha escrito numerosos artículos y libros sobre el uso de las nuevas tecnologías a la educación. Es miembro a tiempo parcial de la Walden University. Su interés radica en el hecho de poner de manifiesto que las nuevas tecnologías se pueden utilizar para hacer las cosas de manera diferente o hacer las mismas cosas de siempre.

El libro que se presenta «From the Campfire to the holodeck» es un compendio de diferentes conceptos fruto de su experiencia personal y de ricas conversaciones con otros, tal como señala él mismo.

……. «Después de unas conferencias brillantes hechas con vídeo conferencia, al cabo de 2 horas de presentaciones sin parar, alguien de la audiencia fue al lugar de descanso, era como si conversar con los otros fuera más interesante que las propias audiencias, había demasiada información para asimilar. La primera noche, dice él, necesitaba reflexionar sobre todo lo que había sucedido por mi cuenta y pensar en los nuevos pasos «……… .En el camino a casa me di cuenta de la existencia de 3 espacios de aprendizaje:

“CAMPFIRE”. La casa de las lecciones.

“WATERING HOLES”. La casa de la conversación con los demás.

“CAVES”. El lugar para la reflexión tranquila.

….. .Al hablarlo con mi amigo me hizo dar cuenta que faltaba un espacio- el de la vida -el dominio donde lo aprendido puede ser aplicado. «LIFE»

Puede que los humanos hemos sido siempre ocupados en diferentes espacios de aprendizaje, moviéndonos a través de ellos de la manera que necesitamos?

¿Qué rol tiene el papel de la tecnología?

Dice Thornburg: observé que las escuelas tradicionales estaban muy centradas en el «Campfire foco» y que este modo de aprendizaje era el dominante. El problema con las clases tradicionales es que parecen cárceles; timbres, paredes y filas, pizarra central, ventanas altas … y ve que las escuelas no han abandonado las prácticas del pasado aunque sea con pizarra digital.

La infancia debería ser un tiempo de exploración, de alegría y del placer del descubrimiento, y se pregunta por qué las escuelas no fomentan la creatividad.

Hay que recoger, según él, la idea de «fluir» de Mihail Cskszenmihalyi. La importancia de la motivación intrínseca en lo que él llama fluir.

Aunque quizás no hay una única aproximación para todos los estudiantes, pero sí hay una que alcanza el estado de fluir …… que es el aprendizaje basado en problemas e investigación.

Si el desafío excede la habilidad del estudiante, aparece la ansiedad. Cuando las habilidades del aprendiz son más altas que el desafío, el estudiante se aburre. Cuando la habilidad y el desafío son iguales, entramos en una región que llamamos fluir, un espacio óptimo para las experiencias óptimas.

El enfoque basado en problemas no es nuevo. Kilpatrick fue un pionero con el trabajo por proyectos. Cuando hay un propósito, un sentido, el ojo y la mano están alerta. El propósito guía la acción. Cuando los estudiantes trabajan en sus proyectos, aumentan las habilidades en el estado de fluir.

Crear entornos creativos que provoquen desafíos y provean oportunidades para fluir es la clave. Mantiene pues que habría 4 espacios de aprendizaje que deberían ser diseñados para permitir la experiencia real de aprendizaje y facilita algunas reflexiones:

  1. «CAMPFIRE» es el lugar donde la gente cuenta historias, donde se escuchan historias de los demás. Muchas de estas historias evocan mitos que eran explicados por comprender las complejidades de la existencia. Esta era la manera de pasar una historia a los jóvenes.

Los profesores serían los árbitros de este conocimiento. El «Campfire» está reemplazado por la pizarra.

El desafío es preparar suficiente información para que el alumnado pueda y quiera descubrir y luego los estudiantes puedan sentirse libres para encontrar el material que necesitan. Formulación de proyectos. Los estudiantes investigan, creando un proyecto donde se descubran sus descubrimientos.

El tema es cuál es la pregunta. Cuando formulamos interesantes preguntas y permitimos que los estudiantes lo contesten, nos aseguramos de que el aprendizaje persistirá para siempre.

Formular buenas preguntas, ahí está la cuestión.

2.  WATERING HOLES. Si el «Campfire» es la casa de las presentaciones didácticas del material, the «Watering holes» es el lugar para el aprendizaje social con los iguales. Estos aprendizaje tiene lugar a través de las conversaciones, no de las lecciones. El aprendizaje social es la actividad dominante en todas las sociedades.

El diálogo es la oportunidad de producir conocimiento y la manera de pensar es diferente de cuando estás solo.

La calidad del diálogo es tremendamente importante en la educación. Vygotsky hace énfasis en la ZDP, donde la conversación es estimulada. «Coaprenents»

El diseño de espacios para largas conversaciones es muy importante. Las conversaciones deben incluir grupos reducidos de 4 o pocas personas.

Nuestras instituciones deberían reflejar para diseñar espacios para permitir conversaciones reales sobre los materiales de estudio.

3. «CAVES». La casa del aprendizaje reflexivo. Este proceso se solitario e incluye aprendizaje autodirigido que puede ser facilitado con recursos (libros, información on line etc.). Si el «Campfire» es la casa de la lección, el «Watering hole» es el diálogo, «the cave» es la casa de la construcción cognitiva del conocimiento descrito por Piaget. Más allá del constructivismo social de Vygotsky, el constructivismo cognitivo de Piaget es un acto de internalizar lo aprendido gracias a la experimentación y reflexión.

4. «LIFE». Es el espacio del «construccionismo». Responde al principio de aprender haciendo. Se pregunta si las escuelas tradicionales pueden incluir más espacios de construcción, estos espacios permiten mucha creatividad y posibilidades de exploración.

En definitiva creo que el libro de David Thornburg es un estímulo para la imaginación y te invita a pensar en espacios de aprendizaje que conviertan el aprender en una aventura constante. A partir del diseño de estos cuatro espacios de aprendizaje, rediseña unos entornos virtuales de aprendizaje a partir del cual las nuevas tecnologías permitan el respeto a estos principios pedagógicos de cómo se aprende.

Estos principios han sido fuente de inspiración para algunos diseñadores y arquitectos, a mencionar las escuelas diseñadas para Rosan Bosch, diseñadora danesa.

Sería interesante en nuestro país, propiciar un debate a partir de estas ideas, que permita repensar nuestros espacios educativos para fomentar las ganas de aprender que ya de manera natural todo ser humano lleva dentro suyo.

Imagen: Cueva Ikaburu. Foto: Larrion & PiMoulier