01 julio 2019

Diseño de espacios de aprendizaje: presentación y visita a la Smart Classroom de la escuela Roser Capdevila

El pasado 3 de junio, el equipo docente de la escuela Roser Capdevila y el equipo de investigación Smart Classroom celebramos la Jornada «Diseño de espacios de aprendizaje: presentación y visita a la Smart Classroom de la escuela Roser Capdevila «para inaugurar el nuevo espacio del centro. Las plazas se agotaron y la Smart Classroom estaba llena. Entre los diferentes asistentes pudimos ver maestros y profesoras, directoras de centros, arquitectos y, entre otros, miembros representantes del Ayuntamiento de Sant Joan Despí.

El Guillermo Bautista y Angelina Sánchez Martín, investigadores del equipo de investigación implicado en el proyecto de esta escuela, definieron la Smart Classroom como un proyecto que había sido fruto de la implicación de todos y todas y, en este sentido , expusieron el proceso de co-diseño e investigación que ha acompañado la transformación del aula. El próximo curso, el proyecto Smart Classroom continuará con la evaluación del espacio a partir de diferentes fuentes de información: autoinformes de los docentes que ya lo han utilizado, observaciones sistemáticas de diferentes sesiones, focus groups de docentes y de alumnos.

La directora, Gemma Magriñà, presentó su experiencia y los motivos por los que, desde el centro, decidieron participar en este nuevo proyecto. La escuela Roser Capdevila ha apostado por un modelo educativo innovador centrado en el alumno, en el que la importancia de repensar los espacios de aprendizaje a partir de las evidencias científicas es sin duda capital. Ahora que la Smart Classroom es una realidad, la Directora, resume la experiencia con estas palabras: «Cuando le pones fecha a un sueño se convierte en una meta, nuestro sueño era dar visibilidad al centro. Cuando la meta se divide en pasos es un plan, que es todo lo que hemos hecho con el equipo Smart. Y cuando el plan se ejecuta se convierte en una realidad. La realidad es donde estamos ahora mismo. […] Nosotros quisiéramos tener una escuela Smart, no sólo un aula Smart, para que las condiciones sean en todas partes y no sólo aquí dentro. «La directora concluyó su intervención con un agradecimiento al proyecto ya todos los que lo han hecho posible: «para toda la comunidad del centro y, por nosotros, el aula Smart es un regalo. Es una de las cosas que queremos agradecer al Ayuntamiento que nos ha apoyado, a inspección, a las familias y a todo el mundo que nos ha dado una mano para que nuestros alumnos puedan disfrutarla «

Asimismo, diferentes miembros del equipo docente del centro hablaron sobre la importancia de llevar adelante esta propuesta: «Hace tiempo queríamos hacer cambios pero nos dábamos cuenta de que las aulas no nos acompañaban en estos cambios. […] Con las diferentes metodologías que utilizamos -trabajo por proyectos, trabajo cooperativo … -, nos dábamos cuenta de que el aula no respondía esta manera de hacer y hacia dónde queríamos ir. Se pide flexibilidad a los maestros pero las aulas no responden a esta necesidad y al final seguimos hablando de mesas y sillas donde tenemos los alumnos sentados; los niños se aburren y el aprendizaje no tiene lugar. Ahora, pedimos a todo el claustro que experimente y viva esta nueva ‘miedo al error’, a equivocarnos, como una oportunidad, y como una nueva manera de hacer. Cuando entramos en la Smart Classroom el concepto de espacio cambia tal como el concebíamos, y tal y como hemos estado acostumbrados a dar clase hasta ahora.»

La Naza, otra de las profesoras, se refirió a la creación de la Smart Classroom como un proceso participativo recalcando la importancia que había tenido el co-diseño para toda la comunidad educativa de la escuela. «La solución más fácil hubiera sido contratar con una empresa de mobiliario de diseño escolar, pero no queríamos un aula cualquiera. Esta aula es el resultado de creación de todo este proceso. «Destacó también cómo ha sido recibido este nuevo espacio desde que se ha comenzado a utilizar:» todos los maestros y los niños de la escuela estamos muy contentos. El alumnado bajaría todo el día, a todas horas. Por ello, queremos animar a equipos de dirección y otros maestros de otras escuelas a que hagan un aula Smart.»

En la misma línea, otros profesores ilustraron con vídeos el uso que el alumnado estaba haciendo del aula, señalando como ha mejorado el ambiente de trabajo, sobre todo en cuanto al bienestar gracias a disponer de un entorno calmado y flexible con muchas posibilidades de agrupamiento, de actividades y, en definitiva, de metodologías docentes: «Aquí nos encontramos de maravilla. Esta aula tiene la oportunidad de poder mover el mobiliario en cada momento, y en función de las necesidades. Son cambios muy fáciles y rápidos. «

Finalmente, Marta, la tutora de P4, señaló cómo el espacio permite que el alumno sea ahora el agente activo. «Nos ha permitido dividir el aula en diferentes áreas de aprendizaje, donde los niños interactúan y crean y donde ellos son los protagonistas. Ahora mi papel es más de orientadora. Ellos siendo más autónomos, aprenden entre iguales. […] Podemos hacer clases más significativas para todo el alumnado. A día de hoy, están muy tranquilos, ha disminuido el ruido y el neguiteig; son mucho más autónomos. Vemos una gran mejora y su grado de motivación es muy alto. »

Un verdadero placer haber podido celebrar esta jornada para poder compartir experiencias y los primeros resultados de la Smart Classroom del centro. A toda la comunidad de la Escuela Roser Capdevila, os deseamos muy buen verano!