SmartClassroom: ¿dónde está la inteligencia del aula inteligente?

No hay una definición consensuada o generalizada sobre lo que significa una SmartClassroom. Sin embargo, la mayoría de las definiciones relacionan el término “Smart”  con la integración de la tecnología en el aula y el uso de dispositivos y programas de seguimiento y control. Según está aproximación, un aula inteligente se define como un espacio en el que la tecnología está integrada para dar respuesta a las diferentes actividades de aprendizaje. De este modo, las aulas inteligentes permiten que los alumnos accedan a recursos ubicuos e interactúen con los sistemas de aprendizaje en cualquier momento.

Ciertamente la integración tecnológica es una condición necesaria pero no suficiente. Por ello, estamos de acuerdo con M. Spector (2014), que considera que un aula inteligente es un espacio diseñado y configurado para facilitar estrategias pedagógicas que apoyen:

 

a)   La conversación: el espacio debe ayudar a involucrar al alumno en un diálogo o facilitar un diálogo de grupo sobre un tema o problema relevante;

b)  La reflexión: el espacio de aprendizaje debe facilitar la autoevaluación basada en el progreso y el rendimiento de los estudiantes, preferiblemente sugiriendo actividades y atributos en el entorno de aprendizaje que pueden ajustarse para mejorar la eficacia general;

c)  La innovación: el espacio de aprendizaje utiliza tecnologías nuevas y emergentes y aprovecha tecnologías innovadoras en formas creativas para apoyar el aprendizaje y la formación;

d)  La autoorganización: el entorno de aprendizaje puede reorganizar los recursos y los mecanismos de control para mejorar su rendimiento a lo largo del tiempo en función de los resultados y refinar la forma en que el entorno interactúa con los alumnos en diversas circunstancias.

 

En definitiva,  la configuración del espacio debe permitir diversas formas de aprendizaje facilitando el diálogo entre lo tecnológico y lo pedagógico. Cuatro aspectos básicos centran las estrategias de formación: la personalización, el aprendizaje activo, el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje autónomo o autodirigido. El acceso ubicuo a la tecnología debe ser un objetivo fundamental que permitirá a los estudiantes y profesores aprovechar al máximo las ventajas de la tecnología disponible.

 

 

Spector, J. M. (2014). Conceptualizing the emerging field of smart learning environments. Smart Learning Environments, 1(1), 2-10.

 

 

BEGOÑA GROS

Universidad de Barcelona

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